La espirometría es el método modelo para medir los volúmenes pulmonares; sin embargo, es incapaz de ofrecer información sobre los volúmenes absolutos de aire en el pulmón. Por lo tanto es necesario otro camino para medir el volumen residual, la capacidad funcional residual, y la capacidad pulmonar total. Dos de los métodos más comunes para obtener información sobre estos volúmenes son los test de dilución de gases y la pletismografía corporal.

En la pletismografía, los pacientes se sientan dentro de una caja hermética, inhalan o exhalan un volumen en particular (generalmente la CFR), y entonces un obturador cierra el tubo de respiración. El sujeto hace esfuerzos respiratorios para vencer el obstáculo, haciendo que su volumen torácico se expanda y descomprima el aire en los pulmones. El aumento de su volumen torácico reduce ligeramente el volumen de la caja (el volumen no-persona de la caja) y de esta manera aumenta ligeramente la presión en la caja.

Para usar los datos de la pletismografía se requiere el uso de la Ley de Boyle.

Ley de Boyle: P1V1 = P2V2donde P1 y V 1 son la presión y volumen iniciales, y P2 y V2 presión y volumen finales, medidos a presión constantePara calcular el volumen de aire original en los pulmones, nosotros calculamos primero el cambio de volumen del tórax. Usando la Ley de Boyle (P1V1=P2V2, a temperatura constante), fijamos la presión inicial en la caja a la vez que el volumen inicial de la caja (los cuales conocemos), igual a la presión volumen de la caja al final de la expansión torácica (de los cuales solo conocemos la presión).

Calculamos el volumen de la caja durante el esfuerzo respiratorio. La diferencia entre este volumen y el volumen inicial de la caja, es el cambio de volumen de la caja, que es el mismo cambio en el volumen torácico. Armados con esta información, usamos otra vez la Ley de Boyle, esta vez fijando la cantidad de gas en el tórax antes y al final del esfuerzo respiratorio. Nosotros fijamos el volumen torácico inicial (desconocido) a la vez que la presión inicial a nivel de la boca (conocido), igual al volumen inspiratorio del tórax (el mismo volumen desconocido más el cambio de volumen del tórax, lo cual nosostros hemos calculado) a la vez que la presión a nivel de la boca durante el esfuerzo inspiratorio (conocido). Ahora calculamos el volumen desconocido, el cual será el volumen original de gas presente en los pulmones cuando se colocó el obturador. Como decíamos antes, el obturador se cierra generalmente al final de una espiración normal, o a la CFR.

La pletismografía es particularmente apropiada para los pacientes que tiene espacios aéreos dentro del pulmón que no comunican con el árbol bronquial. En estos individuos, los métodos de medición por dilución de gas nos darán una lectura de bajos volúmenes que es errónea.

Fuente: https://www.uam.es/departamentos/medicina/anesnet/gasbonee/lectures/edu42/encyclopedia/bodyplethismography/bodypleth.html 




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