Archive for the ‘Sala de Operaciones’ Category

En lo particular desearía laborar (investigar) en lugares como /i will want work (research) in / Harvard-MIT Health Sciences and Technology (HST) <http://hst.mit.edu/>, ó, Koralinska Institutet <http://ki.se/start>, ó, Jhon Hopinks University <http://www.jhu.edu/>, ó, NASA <http://www.nasa.gov/>, pero hoy quizás y sin pensarlo, creo que la vida me acerca un poquito más a ese puerto aún no visible, el viaje se hace emocionante desde un humilde hospital hacia lo más complejo.

A veces he tomado el camino equivocado, pero desde arriba te reorientan tu camino y queda sólo comprender el porque suceden las cosas,cosas que a veces no se entiende y hay que aceptar. Ser racional no significa entender todas o saber todas las cosas, a veces, mientras más conoces, más miedo te da dar el siguiente paso.

Asumiendo desde hoy el cargo de Jefe de Unidad de Soporte Biomédico del Hospital Nacional “Cayetano Heredia” en Lima – Perú http://wwww.hospitalcayetano.gob.pe , frente a un personal talentoso.

Please a quienes desean colaboración académica y técnica para hacer buena gestión y realizar alguna producción científica.

efectos_corriente_en_cuerpo_humano

Si esos son los efectos a ese nivel de miliamperios, no entiendo porque se dice que los interruptores diferenciales deben estar calibrados a 30 mA. La idea es minimizar el riesgo. Ahora es cuestión de medir la diferencia de corrientes y cuando hay una diferencia y está sobrepasa un set point, el interruptor diferencial actúa. La industria nacional no hace algún tipo de interruptores y es por ello que la discusión queda entre ingenieros de que valor considerar o no, no se va más allá a asuntos de diseño y demás criterios de diseño de interruptores.

La instalación eléctrica de un quirófano, difiere en algunos aspectos de una convencional para vivienda, industria, etc. La protección de las instalaciones eléctricas hospitalarias, y en particular de los quirófanos, está ligada al concepto de seguridad. Las soluciones que se adopten para conseguir esta seguridad, deben de ser suficientes para poder proteger al
paciente, al personal médico y al equipo auxiliar de todo riesgo eléctrico. Los pacientes se encuentran en unas condiciones físicas disminuidas, debido a la anestesia, y poseen una conductividad mayor provocada por la presencia de elementos metálicos en su cuerpo, que realizan la función de electrodos y, en definitiva con una respuesta ante un contacto eléctrico directo o indirecto mucho menor que en una situación normal.

La corriente eléctrica, al circular por el cuerpo humano, produce diversos efectos fisiológicos conocidos como choque eléctrico, que van desde la simple contracción muscular o la destrucción de los tejidos por quemaduras hasta la fibrilación ventricular, pasando por la tetanización de los músculos, como consecuencia de su acción sobre los órganos y sus mecanismos de funcionamiento.

Estas consecuencias dependen, fundamentalmente, para un mismo trayecto, de la intensidad de la corriente de contacto y de la duración del paso de la corriente. Pero como la impedancia corporal juega un papel fundamental en la limitación de la intensidad de contacto, ya que ésta es el cociente entre la tensión de contacto soportada y la impedancia corporal entre los puntos de contacto, para evaluar las intensidades que provocarán el choque eléctrico será indispensable conocer los valores de la impedancia corporal.

 

La siguiente es una referencia cruzada para comparar los estándares IP y NEMA. Es una comparación aproximada solamente y es la responsabilidad del usuario verificar el nivel de protección necesario para cada aplicación.

nema_vs_ip

El rem es la unidad de dosis para radiación básica y dosis genéticamente importante.

La unidad del sistema internacional de medidas (SI) de equivalencia de dosis es el Sievert (Sv= 100 rem). El Sievert se utiliza como medición de las dosis permisibles por el personal que trabaja en radiaciones. En la actualidad, la dosis permitida por año para este grupo es de 20 milisievert por año para todo el cuerpo, sin sobrepasar los 100 milisievert en 5 años y permitiendo en forma excepcional y transitoria, 50 milisievert por año. En nuestro país hay leyes y reglamentaciones que legislan esta situación.

El promedio de dosis de radiación anual estimado para un individuo en EE.UU. es 0,18 rem. De esta dosis, 0,10 rem (55%) se origina en fuentes naturales (cósmica, terrestres y biológica interna) y se denomina natural o básica. La exposición a la radiación natural excede la posibilidad esencialmente del control individual, aunque hay diferencias de exposición con la altura (aumento de la radiación cósmica a gran altura) y localidad geográfica (componentes radiactivos de la corteza terrestre). Se asume que no existe una dosis umbral para los efectos carcinógenos y genéticos de la radiación y se elaboró la hipótesis que plantea que la radiación natural ocasiona 1,3% de cánceres y 1,0 a 6,0% de anomalías genéticas

Ese grupo de riesgos representa una constante en el trabajo en el quirófano, que es la responsable de un elevado número
de enfermedades ocupacionales, como: la hipertensión arterial sistémica, el estrés y las neoplasias.

La legislación federal (Brasil) no permite ruidos con una intensidad superior a los 85 decibles (dB) en el ambiente de trabajo, en una jornada que llegue a ocho horas, de forma continua y sin el uso de un protector auditivo. El ruido en los quirófanos puede llegar a más de 100 dB cuando están asociados la conversación en un tono normal y los ruidos del aire acondicionado, de los aparatos como el cauterizador eléctrico y los aparatos de ventilación controlada. Una vez que el ruido es intermitente, no hay necesidad de utilizar el protector auditivo, pero sí hay que concientizar al equipo de la necesidad de disminuir los ruidos en el quirófano. Las paredes del quirófano contribuyen para elevar el nivel de ruido porque reflejan y amplifican el sonido. El ruido excesivo es la causa de distracción y la dificultad de concentración de los profesionales, lo que puede conllevar al riesgo de cometer errores relacionados con la práctica anestésica.

La exposición al ruido se asocia con las patologías relacionadas con el estrés, con los trastornos respiratorios, los comportamentales, trayendo como resultado del sueño y también repercutiendo en los sistemas endocrino y neurológico,llegando a ser un agente causante de enfermedades.

El surgimiento de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, procedimientos endoscópicos, de la radiología  intervencionista y de la necesidad de atención anestésica durante la realización de los exámenes radiológicos, estuvo acompañado del aumento en la exposición a la radiación ionizante y sus consecuencias. La radiación ionizante es emitida por los rayos X y por isótopos radioactivos que liberan rayos gama o partículas α y β. Difiere de la radiación no ionizante, representada por el rayo láser, que puede causar alteraciones provenientes del calor producido por esa radiación

La radiación ionizante genera en los tejidos irradiados la formación de radicales libres, moléculas ionizadas y la destrucción
celular, como también la posibilidad de alteraciones cromosómicas y el desarrollo de tumores malignos. Ocurren alteraciones en la doble-hélice del ADN celular, que pueden ser puntos de mutaciones, translocaciones cromosómicas, fusiones de genes y todas esas alteraciones están conectadas con la inducción del surgimiento de neoplasias.

La exposición a la radiación ionizante es acumulativa y necesita una medición constante por medio de dosímetros, siendo que no se conoce una dosifi cación segura por debajo de la cual la inducción de neoplasias no ocurre 6. Así las actitudes
preventivas en cuanto a la exposición a la radiación deben ser establecidas.

La protección radiológica es obligatoria por medio de conductas como la educación con relación a los riesgos relacionados con la radiación, el uso de barreras como delantales de plomo hasta la altura de las rodillas, que la dan una protección gonadal, gafas con lentes protectoras para la protección de la retina y collares cervicales para la protección de la tiroides. Mantener una distancia mínima de unos 90 cm de la fuente principal de emisión de la radiación ionizante genera una disminución completa de la exposición a la radiación primaria.

La temperatura del ambiente de trabajo es otro riesgo físico que potencia el surgimiento de accidentes por el hecho de la exposición, tanto a bajas como a altas temperaturas, genera una incomodidad térmica, con la repercusión en la capacidad de concentración y atención del anestesiólogo, haciendo con que se perjudique la vigilancia al paciente.

Los riesgos ocupacionales se dividen en cinco grupos a tono con su naturaleza:

Los riesgos físicos se relacionan con la exposición al ruido, radiación ionizante y temperatura.

Gases, vapores, humos y productos químicos se clasifican como riesgos químicos.

Los riesgos biológicos engloban la exposición a virus, bacterias, sangre y derivados, y

Los riesgos ergonómicos se refieren a la exigencia de una postura inadecuada, monotonía, repetitividad, trabajo en turnos y situaciones que generen estrés.

La adecuación incorrecta al ambiente de trabajo, la iluminación insuficiente, el potencial de accidentes con electricidad y la probabilidad de incendio,componen el grupo de los riesgos de accidente.

El transmisor de impulsos da la señal eléctrica que activa el transductor de ultrasonidos. Debido a que en el intervalo entre un impulso y el otro, el transductor recibe los ecos de retorno, la frecuencia con que el transmisor repite su impulso eléctrico permite el estudio de tejidos más o menos profundos. Por ejemplo, respecto a la sonda a 7,5 MHz, el transmisor de un transductor a 3,5 MHz emite automáticamente impulsos eléctricos más distanciados entre sí, permitiendo de este modo que se reciban ecos provenientes de niveles más profundos.

Las señales eléctricas que parten del transductor son enviadas a la sección receptora que se encarga de amplificarlas. Debido a la inmediata atenuación al atravesar los tejidos, los ecos que provienen de estructuras profundas resultan ser más débiles respecto a los provenientes de estructuras superficiales. Para obviar este inconveniente la sección receptora amplifica las señales eléctricas en medida creciente a medida que estas salen del transductor.

A continuación, la señal eléctrica es elaborada en la sección receptora con el fin de medir cuidadosamente la intensidad. Recordemos que por cada eco originado a partir de cada una de las líneas de rastreo del transductor surge una señal eléctrica oscilante, digamos con voltaje alterno (positivo y negativo) de alta frecuencia. El voltaje de cada señal es rectificado en la sección receptora del ecógrafo, originando de este modo sólo oscilaciones positivas respecto a la línea de voltaje cero. En la ulterior elaboración, la onda oscilante de cada señal se transforma electrónicamente en una curva que comprende las oscilaciones de alta frecuencia de la misma señal. De esta manera, esta última resulta desmodulada en amplitud y no hay ninguna información sobre su frecuencia. La sucesión de ecos hace que una línea de rastreo se traduzca en una corriente con perfil ondulado que expresa, en modo continuo, la diversidad de la amplitud que los ecos que retornan a ella.

En la medida en que se adquieren nuevas líneas, los voltajes provenientes de cada línea de rastreo deben ser memorizados para hacer posible la representación bidimensional de la región que se está examinando. Para este fin, el perfil continuo del voltaje de cada línea de rastreo es transformado en steps numéricos discretos, es decir, en forma digital. Mientras mayor sea el número de bits a disposición del aparato, más numerosos serán los niveles de muestreo y mayor será la fidelidad de la representación del voltaje de los ecos. El ecógrafo está en condiciones de deducir la profundidad de la cual proviene cada nivel de voltaje, gracias a la cuidadosa medición del tiempo del eco. También la línea de rastreo a la cual se refiere el pattern de valores es conocida en cada momento por el aparato. Las informaciones que deben ser memorizadas son transferidas en el scan converter que es un banco de memoria digital subdividido generalmente en 512 x 512 posiciones de memoria o píxeles (aunque cada vez se hace de más resolución).

Cada línea de píxeles corresponde a una línea de rastreo. Los valores digitales del eco revelados a lo largo de cada línea se posicionan en píxeles correspondientes a la profundidad de la cual derivan.

En relación con la tecnología empleada para memorizar el valor digital del eco cada píxel puede estar dotado de seis, siete u ocho bits. En base al número de bits disponible, el eco puede entonces ser memorizado con 64, 128 o 256 (o más) diferentes niveles de intensidad.

A medida que el haz ultrasonoro recorre nuevas líneas de rastreo, la memoria se va completando progresivamente. Los valores digitales de la ecografía obtenidos y memorizados en cada columna de píxeles son transformados nuevamente en corriente eléctrica por un convertidor digital/analógico. La corriente, enviada al monitor televisivo regula la intensidad del haz electrónico que recorriendo a altísima velocidad por líneas paralelas contra la cara interior de la pantalla, cubierta de substancias fluorescentes, produce una sucesión de puntos luminosos, cuya brillantez es proporcional al voltaje de la señal. Lo otro es o configura la señal visual en un monitor digital en donde la electrónica hace su trabajo de mejorar la imagen.

Mediante este sistema de representación conocido como modo B, se puede graduar cada punto con 64, 128 o 256 tonos de gris, comprendidos entre el blanco de los ecos más fuertes y el negro que equivale a la ausencia de ecos. El número de los tonos de gris varía en relación con el número de bits a disposición del ecógrafo durante la fase de memorización. El resultado es la visualización en escala de los grises de la región anatómica en examen.

El ecografista tiene la oportunidad de intervenir en el proceso de visualización, mejorando de este modo el contenido informativo y la calidad de la imagen ecográfica.

El aumento modifica la amplificación de las señales eléctricas del eco en modo uniforme o correspondiendo a zonas seleccionadas.

El rango dinámico es la gama de ecos que se quiere visualizar. De éste depende la resolución de contraste; es decir, la capacidad de diferenciar en la imagen pequeñas diferencias de ecogenicidad, y reconocer por tanto diferentes tipos de tejidos. Si se quiere privilegiar el scattering es necesario aumentar el rango dinámico al máximo grado permitido por el aparato. Así se podrán visualizar, gracias a la fuerte compresión, también los ecos muy débiles que originan en el tejido de los parénquimas. En cambio, si es necesario acentuar la resolución de contraste, es decir, la diferencia de gris entre estructuras diferentes, es necesario reducir el rango dinámico. En este modo se sacrificarán los ecos más débiles.

La persistencia permite memorizar imágenes temporalmente sucesivas de la misma región. Lo que está registrado en la última memoria y aparece en el monitor es la imagen media de las memorizadas. El objetivo de esta técnica es reducir el temblor de la imagen debido a los pequeñísimos movimientos a que está sujeta la región corpórea en examen debido al efecto de las pulsaciones cardíacas.

Para una determinada profundidad del medio atravesado por los ultrasonidos, el punto focal del transductor es el punto del haz ultrasonoro en que la intensidad es máxima y el ancho del haz es mínimo. La zona focal, obviamente, es la región en que la resolución lateral es mejor.





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