Archivos de la categoría ‘Sala de Operaciones’

Ese grupo de riesgos representa una constante en el trabajo en el quirófano, que es la responsable de un elevado número
de enfermedades ocupacionales, como: la hipertensión arterial sistémica, el estrés y las neoplasias.

La legislación federal (Brasil) no permite ruidos con una intensidad superior a los 85 decibles (dB) en el ambiente de trabajo, en una jornada que llegue a ocho horas, de forma continua y sin el uso de un protector auditivo. El ruido en los quirófanos puede llegar a más de 100 dB cuando están asociados la conversación en un tono normal y los ruidos del aire acondicionado, de los aparatos como el cauterizador eléctrico y los aparatos de ventilación controlada. Una vez que el ruido es intermitente, no hay necesidad de utilizar el protector auditivo, pero sí hay que concientizar al equipo de la necesidad de disminuir los ruidos en el quirófano. Las paredes del quirófano contribuyen para elevar el nivel de ruido porque reflejan y amplifican el sonido. El ruido excesivo es la causa de distracción y la dificultad de concentración de los profesionales, lo que puede conllevar al riesgo de cometer errores relacionados con la práctica anestésica.

La exposición al ruido se asocia con las patologías relacionadas con el estrés, con los trastornos respiratorios, los comportamentales, trayendo como resultado del sueño y también repercutiendo en los sistemas endocrino y neurológico,llegando a ser un agente causante de enfermedades.

El surgimiento de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, procedimientos endoscópicos, de la radiología  intervencionista y de la necesidad de atención anestésica durante la realización de los exámenes radiológicos, estuvo acompañado del aumento en la exposición a la radiación ionizante y sus consecuencias. La radiación ionizante es emitida por los rayos X y por isótopos radioactivos que liberan rayos gama o partículas α y β. Difiere de la radiación no ionizante, representada por el rayo láser, que puede causar alteraciones provenientes del calor producido por esa radiación

La radiación ionizante genera en los tejidos irradiados la formación de radicales libres, moléculas ionizadas y la destrucción
celular, como también la posibilidad de alteraciones cromosómicas y el desarrollo de tumores malignos. Ocurren alteraciones en la doble-hélice del ADN celular, que pueden ser puntos de mutaciones, translocaciones cromosómicas, fusiones de genes y todas esas alteraciones están conectadas con la inducción del surgimiento de neoplasias.

La exposición a la radiación ionizante es acumulativa y necesita una medición constante por medio de dosímetros, siendo que no se conoce una dosifi cación segura por debajo de la cual la inducción de neoplasias no ocurre 6. Así las actitudes
preventivas en cuanto a la exposición a la radiación deben ser establecidas.

La protección radiológica es obligatoria por medio de conductas como la educación con relación a los riesgos relacionados con la radiación, el uso de barreras como delantales de plomo hasta la altura de las rodillas, que la dan una protección gonadal, gafas con lentes protectoras para la protección de la retina y collares cervicales para la protección de la tiroides. Mantener una distancia mínima de unos 90 cm de la fuente principal de emisión de la radiación ionizante genera una disminución completa de la exposición a la radiación primaria.

La temperatura del ambiente de trabajo es otro riesgo físico que potencia el surgimiento de accidentes por el hecho de la exposición, tanto a bajas como a altas temperaturas, genera una incomodidad térmica, con la repercusión en la capacidad de concentración y atención del anestesiólogo, haciendo con que se perjudique la vigilancia al paciente.

Los riesgos ocupacionales se dividen en cinco grupos a tono con su naturaleza:

Los riesgos físicos se relacionan con la exposición al ruido, radiación ionizante y temperatura.

Gases, vapores, humos y productos químicos se clasifican como riesgos químicos.

Los riesgos biológicos engloban la exposición a virus, bacterias, sangre y derivados, y

Los riesgos ergonómicos se refieren a la exigencia de una postura inadecuada, monotonía, repetitividad, trabajo en turnos y situaciones que generen estrés.

La adecuación incorrecta al ambiente de trabajo, la iluminación insuficiente, el potencial de accidentes con electricidad y la probabilidad de incendio,componen el grupo de los riesgos de accidente.

El transmisor de impulsos da la señal eléctrica que activa el transductor de ultrasonidos. Debido a que en el intervalo entre un impulso y el otro, el transductor recibe los ecos de retorno, la frecuencia con que el transmisor repite su impulso eléctrico permite el estudio de tejidos más o menos profundos. Por ejemplo, respecto a la sonda a 7,5 MHz, el transmisor de un transductor a 3,5 MHz emite automáticamente impulsos eléctricos más distanciados entre sí, permitiendo de este modo que se reciban ecos provenientes de niveles más profundos.

Las señales eléctricas que parten del transductor son enviadas a la sección receptora que se encarga de amplificarlas. Debido a la inmediata atenuación al atravesar los tejidos, los ecos que provienen de estructuras profundas resultan ser más débiles respecto a los provenientes de estructuras superficiales. Para obviar este inconveniente la sección receptora amplifica las señales eléctricas en medida creciente a medida que estas salen del transductor.

A continuación, la señal eléctrica es elaborada en la sección receptora con el fin de medir cuidadosamente la intensidad. Recordemos que por cada eco originado a partir de cada una de las líneas de rastreo del transductor surge una señal eléctrica oscilante, digamos con voltaje alterno (positivo y negativo) de alta frecuencia. El voltaje de cada señal es rectificado en la sección receptora del ecógrafo, originando de este modo sólo oscilaciones positivas respecto a la línea de voltaje cero. En la ulterior elaboración, la onda oscilante de cada señal se transforma electrónicamente en una curva que comprende las oscilaciones de alta frecuencia de la misma señal. De esta manera, esta última resulta desmodulada en amplitud y no hay ninguna información sobre su frecuencia. La sucesión de ecos hace que una línea de rastreo se traduzca en una corriente con perfil ondulado que expresa, en modo continuo, la diversidad de la amplitud que los ecos que retornan a ella.

En la medida en que se adquieren nuevas líneas, los voltajes provenientes de cada línea de rastreo deben ser memorizados para hacer posible la representación bidimensional de la región que se está examinando. Para este fin, el perfil continuo del voltaje de cada línea de rastreo es transformado en steps numéricos discretos, es decir, en forma digital. Mientras mayor sea el número de bits a disposición del aparato, más numerosos serán los niveles de muestreo y mayor será la fidelidad de la representación del voltaje de los ecos. El ecógrafo está en condiciones de deducir la profundidad de la cual proviene cada nivel de voltaje, gracias a la cuidadosa medición del tiempo del eco. También la línea de rastreo a la cual se refiere el pattern de valores es conocida en cada momento por el aparato. Las informaciones que deben ser memorizadas son transferidas en el scan converter que es un banco de memoria digital subdividido generalmente en 512 x 512 posiciones de memoria o píxeles (aunque cada vez se hace de más resolución).

Cada línea de píxeles corresponde a una línea de rastreo. Los valores digitales del eco revelados a lo largo de cada línea se posicionan en píxeles correspondientes a la profundidad de la cual derivan.

En relación con la tecnología empleada para memorizar el valor digital del eco cada píxel puede estar dotado de seis, siete u ocho bits. En base al número de bits disponible, el eco puede entonces ser memorizado con 64, 128 o 256 (o más) diferentes niveles de intensidad.

A medida que el haz ultrasonoro recorre nuevas líneas de rastreo, la memoria se va completando progresivamente. Los valores digitales de la ecografía obtenidos y memorizados en cada columna de píxeles son transformados nuevamente en corriente eléctrica por un convertidor digital/analógico. La corriente, enviada al monitor televisivo regula la intensidad del haz electrónico que recorriendo a altísima velocidad por líneas paralelas contra la cara interior de la pantalla, cubierta de substancias fluorescentes, produce una sucesión de puntos luminosos, cuya brillantez es proporcional al voltaje de la señal. Lo otro es o configura la señal visual en un monitor digital en donde la electrónica hace su trabajo de mejorar la imagen.

Mediante este sistema de representación conocido como modo B, se puede graduar cada punto con 64, 128 o 256 tonos de gris, comprendidos entre el blanco de los ecos más fuertes y el negro que equivale a la ausencia de ecos. El número de los tonos de gris varía en relación con el número de bits a disposición del ecógrafo durante la fase de memorización. El resultado es la visualización en escala de los grises de la región anatómica en examen.

El ecografista tiene la oportunidad de intervenir en el proceso de visualización, mejorando de este modo el contenido informativo y la calidad de la imagen ecográfica.

El aumento modifica la amplificación de las señales eléctricas del eco en modo uniforme o correspondiendo a zonas seleccionadas.

El rango dinámico es la gama de ecos que se quiere visualizar. De éste depende la resolución de contraste; es decir, la capacidad de diferenciar en la imagen pequeñas diferencias de ecogenicidad, y reconocer por tanto diferentes tipos de tejidos. Si se quiere privilegiar el scattering es necesario aumentar el rango dinámico al máximo grado permitido por el aparato. Así se podrán visualizar, gracias a la fuerte compresión, también los ecos muy débiles que originan en el tejido de los parénquimas. En cambio, si es necesario acentuar la resolución de contraste, es decir, la diferencia de gris entre estructuras diferentes, es necesario reducir el rango dinámico. En este modo se sacrificarán los ecos más débiles.

La persistencia permite memorizar imágenes temporalmente sucesivas de la misma región. Lo que está registrado en la última memoria y aparece en el monitor es la imagen media de las memorizadas. El objetivo de esta técnica es reducir el temblor de la imagen debido a los pequeñísimos movimientos a que está sujeta la región corpórea en examen debido al efecto de las pulsaciones cardíacas.

Para una determinada profundidad del medio atravesado por los ultrasonidos, el punto focal del transductor es el punto del haz ultrasonoro en que la intensidad es máxima y el ancho del haz es mínimo. La zona focal, obviamente, es la región en que la resolución lateral es mejor.

La generación y la revelación de los ultrasonidos tiene lugar mediante un transductor piezoeléctrico, el cual tiene la capacidad de convertir la energía eléctrica en energía mecánica y viceversa.

La aplicación de una diferencia de potencial a las superficies opuestas de una lámina de material piezoeléctrico provoca en ellas, según sea la polaridad de la señal, una expansión o una contracción del piezoeléctrico. Al cesar el estímulo eléctrico, luego de una serie de vibraciones espontáneas que dan lugar a la propagación de ondas de compresión y rarefacción (ondas sonoras) en el medio material en contacto con la lámina, ésta regresará a sus dimensiones originales. El retorno de las ondas sonoras de compresión y rarefacción del medio tisular atravesado por los ultrasonidos determina una serie de contracciones microscópicas y expansiones de la lámina. Estas dan lugar a una señal eléctrica oscilante de voltaje proporcional a la amplitud de las ondas sonoras.

Una sola lámina piezoeléctrica puede prestarse entonces tanto para emitir como para revelar los ultrasonidos. Considerando que ambas funciones no pueden ser realizadas contemporáneamente, en los transductores para ecografía se alternan continuamente una fase de transmisión y una fase de recepción. En la primera, con una duración de una millonésima de segundo, la lámina excitada eléctricamente emite un brevísimo tren de ondas de ultrasonido. En la segunda fase, que dura cerca de un milisegundo, la misma lámina permanece a la escucha de los ecos que retornan de las diferentes profundidades tisulares.

El material piezoeléctrico utilizado para los transductores ecográficos es una cerámica, el titanato-circonato de plomo. La frecuencia con que el elemento vibra espontáneamente en respuesta a una brevísima señal eléctrica de excitación está determinada por su espesor. Mientras más fino es, más alta será la frecuencia de vibración y por lo tanto de los ultrasonidos; pero la impedancia acústica del titanato-circonato de plomo es muy diferente a la de los tejidos. Esto provoca, ya al nivel subcutáneo, la casi total reflexión de los ultrasonidos emitidos. Por esta razón, ante el elemento piezoeléctrico han sido colocados varios estratos de substancias (resina epoxi y polvo de aluminio) que presentan impedancias intermedias entre la del titanato-circonato de plomo y la de los tejidos y que realizan la función de adaptar la impedancia. En cambio, detrás del elemento piezoeléctrico está ubicado un bloque de resina epoxi y polvo de tungsteno. Este último tiene la función de reducir el número de las vibraciones producidas por la lámina piezoeléctrica y por tanto la duración del impulso de ultrasonidos por ella emitido.

La resolución espacial es la capacidad de distinguir estructuras cercanas como entidades separadas y constituye el elemento cardinal de la calidad de la imagen ecográfica.

La resolución axial es la capacidad de distinguir estructuras dispuestas a lo largo del eje del haz de ultrasonidos; a mayor brevedad del impulso emitido por el transductor, mejor será la resolución axial.

La resolución lateral es la capacidad de distinguir objetos adyacentes ubicados en el mismo plano. Mientras más ancho es el haz de ultrasonidos, peor será la resolución lateral. Es posible aumentar la resolución lateral reduciendo el ancho del haz con técnicas de focalización.

Los transductores empleados en ecografía funcionan realizando el rastreo con ultrasonido secuencial de un conjunto de líneas flanqueadas. Después que el impulso ultrasonoro ha sido enviado a lo largo de la primera línea de rastreo y de ésta han sido recibidos los ecos correspondientes, el haz se dirige automáticamente a lo largo de la segunda línea y así sucesivamente. Al completarse el rastreo se forma una imagen bidimensional de la región en examen. Así el proceso de rastreo se completa rápidamente de modo que pueda repetirse varias veces en un segundo. Este forma un número tal de imágenes completas en un segundo que el ojo las percibe como continuas en tiempo real.

El transductor sectorial mecánico está constituido por un solo elemento piezoeléctrico que oscila a alta velocidad dentro de un ángulo más o menos estrecho efectuando ciclos de emisión/recepción de los ultrasonidos por cada línea de rastreo.

El transductor annular array es un dispositivo sectorial de multicristal que oscila mecánicamente, constituido por un pequeño cristal central de forma circular y por una serie de cristales anulares concéntricos a éste.

El transductor lineal está compuesto por pequeños cristales múltiples flanqueados entre sí dando lugar a una formación lineal. Estos cristales imbricados en pequeños grupos están activados electrónicamente en rápida secuencia en modo de realizar la adquisición de secuencias de las diferentes líneas de rastreo sin ningún movimiento físico de los elementos.

El transductor convex está formado por pequeños cristales múltiples flanqueados entre sí dando lugar a una formación curvilínea. Utiliza el mismo sistema de activación en secuencia, en pequeños grupos, del transductor lineal.

El transductor phased array está constituido de microcristales múltiples flanqueados. A diferencia del transductor lineal y convex, todos los elementos concurren a la formación del haz de ultrasonidos por cada línea de rastreo.

El haz de ultrasonidos emitido por un transductor no focalizado mantiene diámetro constante hasta una determinada profundidad; cuando la alcanza, se ensancha progresivamente, determinando un deterioro de la resolución lateral. A fin de mantener una buena resolución lateral la geometría del haz ultrasonoro puede ser modificada con un proceso de focalización. De este modo, para una determinada extensión, el haz mantiene un diámetro inferior a la región precedente y a la siguiente. El área que resulta de ésta, conocida como región focal, se caracteriza por una mejor resolución lateral.

Esto es más o menos lo que se tiene, pero como siempre cada fabricante hace sus mejoras tecnológicas y es bueno estar pendiente de las mejoras, revisar los catálogos, los bouchure de los equipos y asistir a eventos académicos… si saben de algunos pasan la voz o inviten para participar :)

Cuando un haz de ultrasonidos incide en la interfaz entre dos tejidos con diferente impedancia acústica, parte de la energía se refleja y da lugar a un eco ultrasonoro, mientras la parte restante continúa penetrando en el tejido. Esto debido a la característica fundamental de las ondas que al incidir sobre una interfaz entre dos medios producen: reflexión, transmisión y absorción.

Mientras mayor es la diferencia de impedancia entre las estructuras de la interfaz, mayor será la reflexión. Existen diferentes modalidades de reflexión, dependientes del ángulo de incidencia del haz de ultrasonidos y de las características de la interfaz (todas estas vistas en un curso de electromagnetismo o de óptica):

- Incidencia perpendicular del haz en interfaz lisa y extendida (reflexión especular): En este caso la interfaz es mucho mayor que la longitud de onda: de esta originará un eco que debido a la dirección perpendicular del haz incidente, retornará por completo hacia la sonda.

- Incidencia no perpendicular del haz sobre interfaz lisa y extendida: En tal caso el haz de ultrasonidos reflejado no viaja en la dirección de la fuente sino en dirección opuesta al haz incidente, con un ángulo de divergencia análogo al de incidencia. Puede suceder que el eco reflejado alcance la sonda sólo en parte o que no la alcance en lo absoluto.

- Incidencia sobre interfaz extendida pero irregular: Las irregularidades de la interfaz causan la difusión de la energía reflejada en muchas direcciones, aunque el haz incidente sea perpendicular.

- Incidencia sobre interfaz más pequeña que la longitud de onda (US Scattering): La energía enviada en la dirección exacta del transductor es muy baja.

No toda la energía que viaja en la onda de ultrasonido y que incide sobre la superficie de separación de los dos medios, se refleja en el primer medio. El total de la energía transmitida en el segundo medio depende de la diferencia de las impedancias propias de los medios. Si esta diferencia es mínima, casi toda la energía pasa al segundo medio; si la diferencia es relativamente alta, buena parte de la energía se refleja en el primer medio. Debido al fenómeno de la refracción, si la incidencia no es perpendicular a la superficie del interfaz, la dirección de propagación de la onda sufre una desviación. El paquete de ondas de ultrasonido se difunde en todas las direcciones a causa de pequeños reflectores (pequeños en relación con la longitud de onda), como por ejemplo, los tejidos esponjosos o los eritrocitos. También en este caso transmitirá al transductor un eco de amplitud limitada.

La propagación del haz de ultrasonidos a través de un tejido determina la reducción de su intensidad. Esta atenuación se debe sólo en pequeña medida a las diferentes formas de reflexión que se producen en el haz y depende fundamentalmente del fenómeno de la absorción, debido a la transformación de la energía mecánica del sonido en energía térmica.

Para cada tejido el valor de la atenuación está ligado por una relación lineal a la frecuencia empleada. Si se duplica la frecuencia, se multiplica por dos el coeficiente de atenuación y en la práctica se reduce de la mitad el caudal del haz. Este es el motivo por el cual para el estudio de estructuras profundas es necesario utilizar frecuencias de ultrasonido limitadas, mientras que el empleo de las frecuencias más elevadas se limita al estudio de regiones superficiales.

La duración del tiempo que transcurre entre el instante de la emisión del ultrasonido y el instante de la recepción del eco está ligado al recorrido de ida y vuelta de la onda sonora y se denomina retardo del eco.

 

El sonido consiste en una agrupación de ondas de presión, inducida por una fuente vibrante en la intensidad y frecuencia adecuada. Como consecuencia del movimiento cíclico de la fuente hacia adelante y hacia atrás, también las partículas que componen el material del medio inmediatamente circundante (por ejemplo: aire, líquidos o tejidos biológicos) oscilan hacia adelante y hacia atrás respecto a su posición de equilibrio, es decir: primero son comprimidas y después enrarecidas entre sí. Estas oscilaciones se transmiten progresivamente a partículas más lejanas y origina en ellas la propagación del sonido en forma de bandas alternas de condensación y enrarecimiento de las partículas del medio. Es importante observar como la propagación del sonido tiene lugar sin ningún desplazamiento definitivo de las partículas que, en realidad, oscilan simplemente hacia adelante y hacia atrás respecto a su posición de equilibrio. Las variaciones periódicas de densidad de las partículas se asocian a correspondientes modificaciones de presión en el medio, cuyo comportamiento, en función de la distancia, está representado por una onda sinusoide: presión superior e inferior a la de equilibrio, en las zonas alternadas de compresión y rarefacción de las partículas respectivamente.

La amplitud de un sonido es la máxima presión alcanzada en el medio en fase de compresión. Esta expresa la fuerza de un sonido al desplazar las partículas de su posición de equilibrio.

La longitud de onda (l) es la distancia entre puntos correspondientes de dos ondas de presión consecutivas ubicados a la misma posición en la forma de la onda. Representa pues la distancia a la cual se repite la curva se presión.

La frecuencia (f) es el número de veces que la onda se repite en un segundo en un punto fijo del medio atravesado. Esta depende de la frecuencia con que vibra la fuente del sonido y del punto también en que se ubique. Se definen ultrasonidos (US) aquellos sonidos que presentan una frecuencia superior al límite de audibilidad (que es aproximadamente 20 KHz.).

La velocidad de propagación del sonido (v) depende del medio atravesado. En la gran parte de los tejidos biológicos oscila en torno al valor medio de 1540 m/s. Es sensiblemente diferente en el tejido adiposo (1450 m/s) y más aún en el hueso (4080 m/s). La velocidad del sonido dividida entre su frecuencia nos da el valor de la longitud de onda (l = v / f). Mientras más alta es la frecuencia, más pequeña es la longitud de onda (0,4 mm y 0,2 mm aprox. para frecuencias de 3,5 MHz y 7,5 MHz respectivamente en los tejidos parenquimatosos).

El producto de la velocidad del sonido en un tejido biológico por la densidad del propio tejido define la impedancia acústica. Esta expresa la entidad de las fuerzas que en aquel tipo de tejido se oponen a la transmisión de la onda sonora y que tiene una semejanza con la impedancia eléctrica (en oposición a la transmisión de la energía eléctrica en un medio determinado). Si exceptuamos el pulmón y el hueso, las diferencias de impedancia entre los diferentes tejidos biológicos en realidad son muy pequeñas.

La intensidad de un haz de ultrasonidos es la cantidad de energía por unidad de superficie (mW/cm²). En ecografía se utilizan intensidades inferiores a 100 mW/cm².

Los trabajadores de salud hacen lo posible para que la gente se mantenga sana. Sin embargo, si los desechos médicos no se manejan debidamente pueden propagar enfermedades a los trabajadores de salud y a las comunidades vecinas.

Los desechos médicos incluyen desechos de las clínicas, hospitales, laboratorios, bancos de sangre, clínicas dentales, clínicas de atención materno infantil y hospitales veterinarios. También incluyen desechos de lso programas de vacunación ( las llamadas campañas de inmunización), mmisiones de asistencia médica y desechos producidos cuando se cuida a un enfermo en casa.

La mayor parte de los desechos médicos son residuos comunes como papel, cartones y restos de comidas. Sin embargo, parte de los desechos están contaminados con sangre o fluidos corporales que podrían tener microbios peligrosos y propagar las enfermedades. Las agujas y otros objetos punzocortantes pueden ocasionar accidentes y propagar enfermedades. Algunas desechos médicos, por ejemplo los plásticos, continen sustancias químicas tóxicas. Cuando los desechos que contienen microbios peligrosos o químicos tóxicos se mezclan con los desechos comunes, estos residuos mezclados se convierten en una amenaza para todo aquel que los manipule y por esto es tan importante separar los desechos en su lugar de origen.

Para manejar sin peligro los desechos médicos se aplican los mismos métodos que para deshacerse de otros desechos sólidos. Sin embargo, los desechos contaminados con fluidos corporales y microbios deben ser desinfectados y descartados de manera que se proteja la salud de la gente y del medio ambiente.

Todos los anestésicos que se utilizan por vía inhalatoria se absorben a nivel alveolar en forma gaseosa. La mayoría son líquidos volátiles a temperatura ambiente y presión atmosférica y por lo tanto para su uso clínico deben cambiar su estado físico pasando de líquido a vapor.

Un vaporizador es un instrumento diseñado para facilitar el cambio de un anestésico líquido a su fase de vapor y agregar una cantidad controlada de este vapor al flujo de gases que llega al paciente. Para comprender el funcionamiento de los vaporizadores es imprescindible el conocimiento de las leyes físicas que gobiernan el compromiso de los líquidos volátiles.

Una forma de vaporización elemental es hacer pasar una corriente de gas (O2 ó N2O/O2) a través de un recipiente que contiene el agente anestésico volátil. El gas arrastrará moléculas de vapor fuera del recipiente y más moléculas pasarán de la fase líquida a la de vapor con lo que el líquido perderá temperatura y la evaporación disminuirá progresivamente. A su vez si el gas transportador aumenta su flujo, el tiempo de contacto con el vapor es menor y la concentración del vapor anestésico será a su vez menor. Así este sistema de vaporización nos daría concentraciones variables de gas y sería controlable.

La concentración del anestésico a la salida del vaportizador debe ser independiente de:
- Flujo del gas transportador.
- Temperatura y presión ambientales.
- DIsminuciones de la temperatura inducidas por la vaporización.

La estructura y función de los vaporizadores que se han empleado y se empleanen anestesia es tan variada que es imposible clasificarlos en base a una sola característica.

 

La estructura y función de los vaporizadores que se ha empleado y se emplean en anestesia es tan variada que es imposible clasificarlos en base a una sola característica.

La clasificación propuesta por Dorsch y Dorsch (1994) agrupa los diferentes vaporizadores segùn cinco características funcionales:

Clasificación de Vaporizadores

A. Método para regular la concentración

  1. Cortocircuito variable (“bypass” variable)
  2. De flujo cuantificado.

B. Método de vaporización.

  1. De arrastre (flow-over).
  2. De burbujeo.
  3. Inyección.

C. Compensación de temperatura.

  1. Por modificación del flujo.
  2. Aporte de calor.

D. Especificidad.

  1. Agente específico.
  2. Agentes múltiples.

E. Resistencia.

  1. Plenum (la presión dentro del vaporizador es mayor que fuera).
  2. Baja resistencia.

Los vaporizadores de uso clínico actual comprenden cuatro grupos:

1.- De cortocircuito variable controlados mecánicamente. Son los de uso más extendido (ejemplo: serie TEC: 3, 4 y 5. Dräger – Vapor serie 19, etc).

2.- De inyección de vapor con flujo de vapor controlado electrónicamente (Vaporizador de desflurano: Tec 6 y vaporizadores del Engstrom EAS).

3.- De cortocircuito variable con flujos de gas fresco y de vapor controlados electrónicamente (“Aladin cassette” integrado en la estación de trabajo ADU (Unidad de dosificación de anestesia) de Datex – Ohmeda).

4.- Sistema de inyección de anestésico líquido en el circuito: incorporado en la estación de trabajo PhysioFlex con circuito cerrado.

Una forma de vaporización elemental es hacer pasar una corriente de gas (O2 ó N2O/O2) a través de un recipiente que contiene el agente anestésico volátil. El gas arrastrará moléculas de vapor fuera del recipiente y más moléculas pasarán de la fase lìquida a la de vapor con lo que el líquido perderá temperatura y la evaporación disminuirá progresivamente. A su vez si el gas transportador aumenta su flujo, el tiempo de contacto con el vapor es menor y la concentración del vapor anestésico será a su vez menor. ASí este sistema de vaporización nos daría concentraciones variables de gas y sería incontrolable.

La concentración del anestésico a la salida del vaporizador debe ser independiente de:

  • Flujo de gas transportador.
  • Temperatura y presión ambientales.
  • Disminuciones de la temperatura inducidas por la vaporización.
  • Fluctuaciones de la presión a la salida del vaporizador.




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.323 seguidores